Las ciegas rabiosas

Se ha corrido la voz de la mujer que anda por ahí repartiendo globos oculares en una bandeja de plata. Hay quienes desean los ojos no para ver, sino para tener algo que llevarse a la boca. Lux ya huele a ojos,y de una manera que les es irresistible a una manada de hambrientas perras negras callejeras.Tinta y grafito sobre paper.

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