La ilusión no vive de alcoholes

Klodia lo ha intentado todo para salvar a la flor. Pero no tiene un corazón que ella pueda vaciar, no habla, no hay comunicación que la Vacia-corazones pueda emplear para saber cómo ayudarla. Está más allá de todo su conocimiento. En medio de la desesperación, Klodia se la lleva al bar más cercano, esperando que su sangre pueda ser revitalizada con una copa. Grafito y prismacolor sobre papel.

Contáctanos para recibir mayores informes acerca de esta pieza


Nombre

Email

Mensaje