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Pruebas de Taller

En preparación a la próxima expo he estado yendo al taller a sacar los bon à tirer (buenas para impresión) de algunas placas que tenía pendiente. La visión de las imágenes suspendidas me pareció muy bella, como notas musicales colgadas en un pentagrama de alambre.

Extraños Conocidos

El nombre de mi próxima exhibición individual es Extraños Conocidos. Esos personajes que juro conocer pero que luego me sorprenden al ocurríseme nuevas imágenes donde se me revelan desconocidas facetas de ellos o se me aparecen transformados. Comienzo una historia con habitantes que después cambian, distorsionándose incluso sus apariencias físicas al cruzar el umbral de lo onírico, al volver al lugar donde por primera ves los conocí. Esta muestra consta de más de 50 obras, siendo la más grande para mí hasta ahora. Ya estoy en lo que sigue, pero de eso aún me guardo los detalles, detalles que ahora creo conocer pero que seguro transmutarán en mis manos. La sede será la Galería Raúl Anguiano del Consulado General de México en Los Ángeles, el 18 de Octubre. Daré más información más adelante. ¡Por lo pronto vayan reservando sus boletos!

Extracto de Ciempiés

Esta es una de las imágenes que estará expuesta en mi próxima muestra. Es un temple sobre tela, el primer retrato que hice de este par de mujeres que protagonizan una buena parte de la siguiente serie. A este cuadro de aspecto dulce le siguen tintas que se van volviendo sucesivamente más y más oníricas conforme el hilo narrativo me comienza a importar menos y me enfoco más en la sicología de personajes que puedo estar retratando tal vez por única ocasión. Esta serie es el principio de una cadena que me ha llevado, -por fin- a las obras que hablan solas, sin necesitar el apoyo de las otras que conforman un relato. Nunca sospeché que a esto llegaría. La serie que ahora trabajo, de la cual sólo llevo tres obras, será una que podrá ser rota y sus piezas llevadas lejos una de la otra sin que se extrañen entre ellas.

Los Angeles

Acabo de regresar de Los Ángeles. Una ciudad maravillosa donde tengo un coleccionista increíble y donde además, expondré en el último tercio de este año la serie nueva que he venido cocinando desde hace meses en mi caldero de tinta y agua. El espacio es grande y dá para poder colgar unos 40 cuadros. Estoy muy contenta por este nuevo avance que me ayudará a llegar a más espectadores, además esta obra por fin estará completa cuando encuentre a sus interlocutores.

Hay más noticias que iré soltando poco a poco, por lo pronto vayan ahorrando para ir a esta hermosa ciudad donde la música del inglés está matizada por decenas de acentos, la enormidad de los edificios del centro te hacen sentir pequeñito, la comida vegetariana está por todas partes y se encuentran las mejores malteadas que he probado en mi vida. Además tuve la fortuna de visitar una muestra de arte de mujeres surrealistas expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Angeles (LACMA), una soberbia y exquisita selección de obra que me sumergió en una profunda meditación acerca de la misteriosa psique femenina, los problemas que enfrentamos y nuestra manera de ver, sentir y respirar este mundo, tan distinta a la manera de los hombres. La exposición está separada por temas: autoretratos, el espacio doméstico, el romance, el cuerpo, política, técnicas nuevas, etc. Si van a ir pronto, no pueden perdérsela. Si están allá, vayan. Si tienen los medios para lanzarse ya, háganlo. Es una soberbia mirada al mundo interno de decenas de geniales mujeres creativas, traducidas a lo material mediante el puente de técnicas pictóricas, gráficas y escultóricas.

Esta foto es de una instalación de luz afuera del museo, encontré muy simbólica su luminosidad en la noche de un día en el que me enteré de la muerte de mi querido y admiradísimo tío Luis Rodolfo Morán Gonzalez, eminente y sabio científico, médico de ética intachable. Al día siguiente, mientras iba de regreso al hotel en autobús, éste hizo una parada frente a un Instituto de Translplante de Órganos, ví el letrero en medio de la oscuridad de la noche justo cuando giré la cabeza. Me gusta pensar que mi tío me mandó un guiño.

Te tengo mucha fe, Los Angeles.

 

La Gran Guerra Dodó, terminada

El que el dibujo esté terminado no quiere decir que la lid haya llegado a su fin. Estos avechuchos no saben cuándo detenerse.

La última Mab

Uno de los últimos cuadros donde Mab ha aparecido. Este está sin terminar.

La Tercera Gran Guerra Dodó no ha terminado

Así es, hubo un momento en el que estas torpes aves se dieron con todo, no fué hace mucho y sospecho que por eso se extinguieron. A ver si a los humanos no nos pasa lo mismo.

Videojuegos de la adolescencia parte II: Chrono Trigger

“Time travel!…How exhausting!”

– Marle

Chrono Trigger es otro de esos RPG´s maravillosos. No tan maravilloso como FFVI pero magnífico. Lo lanzó Squaresoft en 1995 y ha sido aclamado como el mejor RPG  de la historia. En él trabajó el creador de los Final Fantasy: Hironobu Sakaguchi y el celebérrimo mangaka creador de la saga Dragon Ball: Akira Toriyama.

La caja de Chrono Trigger. Chulada. Cuántos recuerdos.

El arte del señor Toriyama nunca ha sido mi hit, sus personajes me parecen desproporcionados y su uso del color, muy básico. Aunque dibuje adultos muy muy malvados no me acaban de transmitir su pretendida perversidad. Con todo, y aunque el gancho en esa ocasión no fué lo visual, recuerdo que lo compré llevada por el deseo de escapar del aburrimiento, la melancolía y el abatimiento. A principios del 95 yo andaba en Houston, acompañando a un tío que estaba tratándose en un hospital de esa ciudad. La gravedad de su enfermedad y el clima gélido no ayudaban a levantar los ánimos; cuando ví un RPG nuevo de Squaresoft, pensé que tendría que estar bueno. Vaya que lo fue.

Chrono Trigger trata de un grupito de héroes bastante mocosos que intentan cambiar el destino a través de viajar en el tiempo. Chrono es un adolescente como de 17 años que asiste a una feria -La Feria del Milenio- en la plaza de su pueblo a mirar un nuevo invento de su gran amiga genio, la ingeniera empírica Lucca. En la feria conoce a otra chica que dice llamarse Merle. Merle es realidad una princesa, la heredera del reino, y su verdadero nombre es Nadia. A esta mujer le encanta salir a mezclarse con los plebeyos ocultando su verdadera identidad, escapando así de vez en cuando de su existencia sumamente protegida. Chrono llega a mirar la nueva creación de Lucca -un teletransportador- y es cuando la aventura comienza: un extraño portal se abre dentro de uno de los aparatos y la princesa es succionada dentro, Chrono se lanza tras ella y emerge en un bosque desconocido que resulta pertenecer a la Edad Media de su planeta. Lucca se le une más tarde, informándole acerca de la verdadera identidad de Merle, elucubrando las catastróficas posibilidades de que haya sido confundida por una de sus antepasadas -que estaba secuestrada- cuando fue hallada deambulando en el bosque. Y si no rescatan a reina verdadera, ésta morirá a manos de sus captores y Merle dejará de existir, rota la cadena de madres e hijas. Chrono y Lucca logran salvarle la vida a la soberana ayudados por un espadachín rana llamado Frog.

Aquí parece que las cosas volverían a la normalidad para los tres adolescentes, pero no. Cuando Chrono y sus amigas vuelven a su tiempo, él es llevado a juicio, acusado de raptar a la princesa. Los argumentos de Merle no son escuchados y Chrono es condenado a muerte. Lucca lo salva de perder la cabeza y al huir, se les une Merle valiéndole un pepino su linaje o lo que piense de ella su padre, los fugitivos hubieran sido irremediablemente capturados si no les atraviesa otro portal del tiempo -esos túneles se abrían en los sitios más inesperados, como si ese mundo fuera un queso gruyére temporal- y los tres jóvenes se lanzan. Esta vez llegan a un planeta destruido, arruinado, barrido por un frío terrible y cubierto por unas nubes que lo mantienen en un invierno implacable. Aquí es cuando Chrono, Lucca y Merle se enteran de que el tristísimo paisaje que miran es en realidad el futuro, que su planeta está condenado a la destrucción y que la muerte se desató en un aciago día conocido como “El día de Lavos”.

Los tres jóvenes quedan anonadados por la noticia. Y aunque ignorantes de qué o quién es Lavos, un ser de poderes tan inmensos como para barrir todo un planeta, deciden averiguar cómo detenerlo y salvar a su mundo.

Arte de Akira Toriyama. Aquí aparece el elenco del juego. ¿Recuerdan que Chrono nunca habla?

La historia de Chrono Trigger es una que va en pos de cambiar el destino. Esa fuerza inexorable e inmisericorde que en este juego es simbolizado por un ser inconmovible erizado de púas que esgrime una fuerza titánica, primordial. Chrono y sus amigos -en el camino se le unen más aliados y aliadas- tratan, a veces en vano, de controlar el río de las consecuencias que tiene cada decisión que tomamos. Despiertan a la adultez que les trae la consciencia de vivir despiertos, sabedores que lo que hagan en el presente seguirá reververando en sus futuros.

Me topé con este juego en una etapa de mi vida en la que tuve mi primer gran encontronazo con la fuerza que les inspira a los adultos a decir. “Lo que será será” o “Estaba escrito”.

El destino, quien muchas veces sí nos deja jugar con algunos de los hilos.

Por cierto, a ver para cuándo sacan la versión para iPad.

Cíclope ciego

La semana pasada salió este peculiar sujeto con piernas de mujer. No puede volar, solamente anda por ahí dando brinquitos y cuidando partos.

Videojuegos de la adolescencia parte I: Final Fantasy VI

“Oh my hero, so far away now, will I ever see your smile? Love goes away like night into day, it’s just a fading dream.  I’m the darkness, you’re the stars, our love is brighter than the sun. For eternity, for me there can be, only you my chosen one. Must I forget you, our solemn promise? Will autumn take the place of spring? What can I do, I’m lost without you, speak to me once more!”

-La canción que Celes canta cuando suplanta a Maria en la Casa de la Ópera

Creo que no dejo de revelar desvergonzadamente mi edad cuando hago este tipo de posts que ubico en alguna época cronológica de mi ñoñaza vida. Pues ya que.

¡Y luego me doy cuenta de que todo está conectado! Por ejemplo, cuando conocí esta obra maestra de los Role Playing Games (RPG) concebida por los gigantes de Squaresoft y leí el instructivo que acompañaba al cartucho del SNES comenzó mi enamoramiento por los dibujos del -oh, wow- fascinante Yoshitaka Amano, su canutero maravilloso ilustró el manual del juego, y luego que me voy enterando que el señor también diseño al trágico José Miel, y a los azotados de la Fuerza G. Es como si toda mi vida estuviera entretejida en una compleja clave ñoña que se sigue construyendo hasta la fecha. Pero bueno, paremos ya con el túnel del tiempo y comencemos a perorar sobre lo que nos ocupa: el mejor juego de la serie Final Fantasy hasta ahora, o sea el sexto de la saga. (Final Fantasy VII también es maravilloso, pero no me obsesioné ni por asomo con Cloud, Tifa & Co. de la misma manera que adoré a Terra, Edgar, Locke, Celes & +10) Esta es mi opinión y hasta que no salga otro FF que me conmueva como este pues me temo que no cambiaré mi parecer.

La historia comienza con tres misteriosas siluetas que marchan hacia la ciudad minera de Narshe en medio de una terrible tormenta de nieve. El trío va montado en sendos Magitek, (vehículos que fusionan avanzada tecnología con artes arcanas), uno de los integrantes es una chica a la que controlan mediante una corona que lleva en su cabeza. Van en búsqueda de una Esper (seres fantásticos que ostentan poder mágico y que según esto no han sido vistos en mucho tiempo) que supuestamente fue encontrada en las profundidades de las minas. Las cosas se complican cuando al encararse este ser con los soldados y la chica monta en cólera y asesina a los dos milicos. Ella logra recordar su nombre: Terra. Terra resulta ser una amalgama bastante peculiar de Esper y ser humano, estaba siendo controlada por El Imperio -¡Malditos perros!- una especie de gobierno totalitario bajo cuyo yugo se encuentra todo el planeta.

Terra, ignorante aún de sus orígenes, es rescatada de la oscuridad de los túneles por un sujeto con muchos problemas: el cazador de tesoros Locke Cole.

Nuestra querida Terra Brandford, pintada aquí por Yoshitaka Amano

Locke no es un vulgar raterillo, es un cazador de tesoros de la más alta categoría (aunque para llevar a cabo su oficio recurra al sigilo, el engaño y las artes histriónicas). Pertence a una banda de oposicionistas indignados que le hacen la guerra (o eso quisieran) al Imperio. El subversivo grupo se hace llamar The Returners y tiene entre sus filas gente bastante pesada, entre ellas está el rey ingeniero-mujeriego-encantador Edgar Roni Figaro y su renegado hermano, el fisicoulturista-monje zen Sabin René Figaro. Terra se les une en un intento por recuperar su identidad y además sorprendiéndose de descubrir la humanidad que le fué arrebatada desde niña. Esta bella mujer tiene unos poderes de dar miedo: lanza fuego a voluntad y constituye para el resto de los sorprendidos returners la primera oportunidad de poder inclinar la situación a su favor. Conforme transcurre la trama, entran en escena Celes Chere (una de mis favoritas) ex-general del ejército a quien estan a punto de condenar a muerte por haber tenido un ataque de moralidad antes de seguir ejecutando las órdenes homicidas del Imperio, a Celes desde niña la inocularon con magia así que ella también puede emplear las artes arcanas, en su caso domina el hielo. Chere es rescatada por Locke y estos dos mantienen una tensión romántica-sexual durante toda la trama, la ex-general se enamora del ladrón, pero éste no es libre de entregar su corazón porque una secreta culpa lo carcome, un complejo terrible es lo que lo impulsa a rescatar mujeres a diestra y siniestra: resulta que la mujer con la que iba a casarse sufre un accidente en una de las expediciones caza-tesoros de Locke, ella pierde la memoria y, repudiado por sus futuros suegros, Locke abandona el pueblo solo para regresar tiempo después y enterarse de que su amada murió en un ataque del Imperio (les dije que este hombre tenía problemas, y miren que no les he dicho lo peor).

La bella exgeneral del Imperio: Celes Chere

Y la historia sigue y el grupo se hace más grande, complejo e interesantísimo, se les une el ludópata Setzer Gabbiani, propietario del único dirigible en el mundo (otro traumado por haber perdido a su amor) Cyan Garamonde, un soldado que habla como Shakespeare y que perdió a su esposa e hijos envenenados por el Imperio (todos estaban bien mal caray), Gau, un niño feral que fue abandonado por su padre, Relm Arrowny, una insolente huérfana pintora y su abuelo, el anciano mago Strago Magus, Shadow, un ninja misterioso (luego resulta que es el padre perdido de Relm) que viaja con su perro Interceptor. Todos estos personajes tenían en común problemas bastante adultos, el diseño de personajes es soberbio, ninguno de ellos parecía integrante de Boy Band (cosa que sucedió con los siguientes Final Fantasy, desde el VIII) y ninguno de ellos albergaba móviles simples para unirse a tan kamikaze aventura.

Y huy, faltan los villanos. El primero es el monigote del Emperador Gestahl, un tipo bastante soso que poco a poco va llenándose de miedo por su supuesto subordinado, el mejor villano -según yo- que ha dado un RPG, estoy hablando de nada menos y nada más que el Señor Kekfa Pallazo: un sujeto completamente amoral, sicópata -o sea que es incapaz de sentir emociones- mordaz, encantador y absolutamente loco. Tiene una de las risas más reconocibles en la historia de los videojuegos. Parece que Kekfa fue de las primeras personas en las que el Imperio experimientó cuando intentó infundir con magia  el cuerpo de un ser humano, y todo el proceso que significó ser rata de laboratorio terminó resquebrajando su cordura al mismo tiempo que lo convirtió en un arma letal. Kekfa es, al final del juego, una especie de monstruoso semidiós al que cuesta un hue#$% derrotar.

Kekfa Pallazo. Final Fantasy VI ya era increíble con sus héroes complejos y maravillosos. Este villano terminó de elevarlo a la altura de los clásicos.

No hablaré del gameplay, la música, los diálogos, los poderes, subtramas que se ramifican de la historia principal  y demás monstruos (aunque el pulpo Ultros es entrañable), eso redescúbranlo ustedes, desempolven su SNES o saquen la versión que salió para el primer PlayStation y revivan la aventura.

A pocos personajes he amado como a esta tropa. Y el amor sigue vivo 16 años después.

WOW, en la caja salía Mog. Lo amo.

Caricaturas retro de la infancia parte III: Remi, el niño de nadie

“Sufren tremendas necesidades en el camino y por si fuera poco les toca la temporada invernal, una tormentota de nieve, mucho frio y la chingada.”

-Josafath hablando de Remi en su blog transtornos2099.blogspot

No conozco a nadie que no sepa de las desventuras de este niño. Escucho la frase “Ojos de Remi” con relativa frecuencia, incluso entre mis amigos no geeks. La vida atormentada de este chamaco francés es uno de los temas que invariablemente salen a la plática cuando a uno le da por bucear por los recuerdos de las caricaturas de nuestras infancias ochenteras, y es que de verdad, a Remi nomás faltaba que lo meara un perro (Por cierto tenía varios, a casi todos los mataron. ¿Ven a lo que me refiero?)

Remi y sus tres perros. Los fué perdiendo uno a uno, como en la canción.

Esta serie de anime fue hecha por Tokyo Movie Shinsha en 1977 (¡Antes de que yo naciera!), está basada en la novela “Sin Familia”, del autor francés Hector Malot y consta de 51 episodios de puro abandono, miseria, desesperación y hambre salpicados por algunos pantallazos de esperanza en la vida de este chico quien comienza en este mundo con el pie izquierdo al ser secuestrado cuando bebé, y luego entregado a una pareja de la campiña francesa quienes en medio de una crisis económica lo venden a un músico ambulante cuya muerte nos traumó a todos, (¿De verdad me tengo que disculpar por este spoiler? Todos nos acordamos de que este hombre protegió a Remi del frío de una tormenta de nieve con su cuerpo y el acto le costó la vida) el indómito, barbón y desasido Señor Vitalis. Como todos ustedes saben, este señor no viajaba solo sino que atravesaba el país galo acompañado de sus tres perros amaestrados: Capi, Servino y Dulce. Y claro, un changuito cuya desgarradora partida de este mundo (o sea cuando se murió) nos arrancó lágrimas a todos. ¿Todos lo recordamos verdad? El heroico Corazón Alegre, quien a pesar de haber caido enfermo sale a cantar a las calles para ayudar a la troupe y al finalizar su acto cae muerto. Y de los lagrimones que derramó Remi ni hablar.

A lo largo de los viajes del Señor Vitalis pasa de todo, pero la sombra de la pobreza y las terribles carencias del grupo hacen de este anime uno de los más tristes y angustiosos que he visto jamás, quizá porque los males que aquejan a estos seres son de carácter completamente posible, todos sabemos que tales realidades existen,  y que personas buenas pasan penalidades como estas alrededor del mundo. Remi fue también para nosotros, los niños de los ochentas, una introducción a lo brutal que puede ser el viaje de la vida cuando las desventajas -y las injusticias- se apilan una sobre otra.

Aquí Remi luce feliz, la verdad no recuerdo en qué momento…

Al final, de la alegre troupe solo quedan Capi y Remi, quienes son adoptados por una familia. Pero la verdadera madre del desventuado niño: una acaudalada dama inglesa lo sigue buscando desde que fue secuestrado. Remi viaja a Inglaterra y se encuentra con ella. Al final las cosas terminan bien para él. Aunque me pregunto en que clase de adulto se convirtió.

Yo si sé que clase de adulto soy: una que ya puede tomar las miserias de Remi con humor negro.

Charla sobre el arte de la Ilustración en la Literatura

Este 19 de enero (jueves) los invito a que a las 20:00 horas me acompañen en la librería José Luis Martínez del Fondo de Económica -también conocida como La Joseluisa– y escuchen mi parloteo acerca de este oficio de pintar y dibujar en compañía de dos editores de esta misma ciudad. Va a ponerse bueno, vengan.

Las Píldoras Azules de Frederik Peeters

“Pasa veinte años aquí y te preguntarás como es que hay tantos extraños con rostros familiares…será que las ciudades generan extraños continuamente…”

-Frederik Peeters en “Píldoras Azules”

Esta Feria Internacional del Libro pasada (sí, la del vigésimo quinto aniversario) me compré una novela gráfica a la que le traía ganas desde hace más de un año, su título es “Píldoras Azules” el autor es el suizo Frederik Peeters, la editorial que la publica en español es Atisberri. Así que si quieren hacerse de esta magnífica obra (a continuación intentaré explicarles porque sin echárselas a perder) esperen a la próxima edición de la FIL y enfilen derechito al stand de la editorial Sexto Piso donde encontrarán la mejor selección de novelas gráficas de toda la feria.

Píldoras Azules es una historia autobiográfica del mismo autor. Narra la historia de amor de Fred y Cati desde que se conocen -a Fred le gusta Cati desde el primer momento que la ve- hasta que la relación entre ellos por fin se da unos años más tarde, después de que ella se divorcia del padre de su hijito.

La portada de Píldoras Azules, Fred y Cati charlan en un sillón en medio de una fiesta. La fuerza de su química mutua los hace sentir que no hay nadie más alrededor.

El marco de este amor es la ciudad de Ginebra, un personaje que apenas se distingue entre las viñetas pero cuya atmósfera nos transmite Peeters a través de un trazo sumamente expresivo, a veces austero, otras desgarrado por brochazos del pincel. Fred y Cati comienzan a salir en lo que parece ser un típico cortejo: idas al cine, citas de café, y finalmente una cena en casa donde ella le confiesa a Fred que es seropositiva y también su hijo. Fred experimenta todo un abanico de emociones pero le ruega a Cati que no se vaya. Desde esa noche se convierten en pareja, y todas las vivencias que se suceden componen el  complejo sube y baja de esta trama en las que se encuentran hermosamente tejidas, sin sentimentalismo alguno la relación de Fred con el hijito de Cati, la manera como ambos abordan la sexualidad y el temor al contagio, las continuas visitas de control al médico y las crisis de salud, la relación con las familias de ambos, el crecimiento del amor y el respeto entre ambos basado en las pruebas que superan, el profundo respeto de Fred hacia Cati y viceversa, los debates internos de Fred y la jubilosa desaparición gradual de la compasión que él sentía por ella y su hijo.

“Si yo te contagiara, nunca me repondría…”

Creo que esto es lo más que les puedo contar sin comenzar a escribir spoilers, no dejen de buscar y leer esta obra, que para mí resultó tan conmovedora como aquella otra obra maestra del genial Art Spiegelman: Maus.

¡Y el Callejón volvió! ¡Con todo en este 2012!

Un regalo de Navidad

Una buena amiga me dio un regalo hermoso: un set de plumillas con pluma de verdad incluida.

Mi mesita de noche

Acabo de reacomodar todos mis triques en mi mesita de al lado de mi cama. Me gusta como quedó. Nada que ver con el caos anterior, a ver cuánto dura.

Mab en pluma bic

Porque a veces de las comunes plumas bic salen cosas padres.

Animes de adolescencia parte I: Las Guerreras Mágicas

“En otra dimensión, en un  reino muy lejano existe una leyenda que habla de tres niñas, que llegarán y lograrán salvar a este mundo. Ellas despertarán a los genios, y con ayuda de sus poderes mágicos, lograrán vencer al enemigo.”

– Intro de Las Guerreras Mágicas

Pues sí, andábamos en los animes trágicos de la infancia la semana pasada, ya volveremos a ellos en poco tiempo (como si no sobraran las series que nos hicieron moquear invocando nuestros más profundos temores infantiles). Hoy me acordé de uno que me llevó a pensar que si por alguna razón yo diera con una puerta a otro mundo, muy a la Crónicas de Narnia, definitivamente no volvería a la querida y buena Tierra.

Lo pasaron por Caritele -¿Se acuerdan del dinosaurio tambachón y bobalicón ése? ¿El Carisaurio?- y llevaba el feo título: “Guerreras Mágicas”, el intro mostraba a tres mocosas de secundaria en un risco, viéndose absolutamente bellas, con sus enormes ojos acuosos y sus cabellos volando a sus espaldas, mientras una voz en off nos informaba que ellas eran las elegidas para salvar un mundo llamado Céfiro. El resto de la secuencia de apertura mostraba a las chicas portando sendas espadas y lanzando terribles hechizos enfundadas en sus uniformes escolares sobre los cuales lucían piezas random de armadura.

La serie me gustó tanto que constituyó mi entrada a informarme sobre las autoras de la historia: el cuarteto de mangakas conocidas como CLAMP, y cuando viajé a Japón me subí a la Torre de Tokio con el ñoñazo wishful thinking de que tal vez sería convocada a otro mundo, tal como les pasó a las chavas de la historia. Pero pues no, nadie me invocó y lo que me traje de la bendita torre de cristales empañados fue un llavero que aún cuelga de mi mochila.

La historia de estas guerreras-en-contra-de-su-voluntad comienza una mañana en la que visitan la Torre en un viaje de campo de sus respectivas escuelas, las protagonistas no se conocen hasta ese día, no tienen idea de lo que se les viene encima, y menos de lo marcadas que las dejará la experiencia que vivirán. Lucy, Marina y Anaís (Hikaru, Umi y Fuu en el manga) escuchan, en medio de un fogonazo de luz cegadora, una voz de mujer que pide ayuda y las llama a salvar a Céfiro, acto seguido el suelo desaparece bajo sus elegidos pies y se desploman en caída libre hasta que las recoge en pleno vuelo un pez volador gigante.

De izquierda a derecha: Anaís, Lucy y Marina. Al fondo, el chico de pelo verde es Paris y el mago de la túnica blanca es Guru Cleff

Las chicas no tienen ni la más remota idea de dónde están y mientras intentan descubrir lo que ocurrió se presentan entre ellas, aquí sucede que Anaís y Marina no le creen a Lucy que tenga la misma edad que ellas -14 años- y le dicen desvergonzadamente que parece niña de sexto de primaria. A lo largo de la serie comprobaremos que si bien Lucy no es por mucho la más brillante de las tres, -ese título se lo lleva Anaís, quien tiene en su cerebro su mejor arma- sí es la más valerosa y también la más ingenua. En eso se les aparece Guru Cleff, un sujeto chaparro de casi 800 años quien les explica que Céfiro es un mundo cuyo equilibrio descansa sobre la voluntad de una sola persona que consagra toda su existencia a orar por la paz de este mundo. El Pilar, quien es nada menos y nada más que la chica que las invocó en la torre, se encuentra actualmente prisionera por el malvado sacerdote Zagato. Como resultado de semejante desequilibrio, Céfiro está poblándose de monstruos y seres malvados producto de las mentes aterrorizadas de sus habitantes. El Pilar, conocido como La Princesa Esmeralda, las eligió para llevar a cabo la excelsa misión de liberarla.

Toda la perorata de Guru Cleff tiene a Marina sin cuidado, ella sólo quiere regresar a Tokio, le importan un carajo las cuitas de un mundo ajeno y sinceramente le angustia estar en un lugar donde no hay Häagen-Dazs, además tiene un torneo de esgrima en puerta, Anaís se preocupa por las tareas que debe entregar pronto y porque quedará mal con su equipo de trabajo. La única que se apunta irreflexivamente en la misión es Lucy, quien le dice a Guru Cleff que salvará a Céfiro y restaurará la paz. ¿Cómo es que las otras dos también le entran a semejante encargo? Pues no les queda de otra cuando Cleff les informa que no podrán volver a su mundo hasta que hallan salvado a ese mundo.  Así es como las tres pubertas despiertan sus poderes mágicos y reciben armaduras gracias a las artes de este hombrecillo, quien resulta ser un poderoso hechicero.

La atormentada Princesa Esmeralda, el Pilar de Céfiro

Aquí voy a empezar a decir una tremenda cantidad de spoilers, así que si no quieren que les eche a perder la serie no sigan leyendo.

Lucy, Marina y Anaís viven su aventura de menos a más, lo que quiero decir es que todo empieza como una luminosa-tenebrosa aventura tipo juego de rol en la que deben buscar el mineral para construir sus armas, cuentan con una bola saltarina de orejas largas llamada Mokona como guía, deben despertar cada una su respectivo genio (seres de inmenso poder y tamaño fabuloso que yacen dormidos en ocultos santuarios) y poco a poco va develándose el verdadero sentido del cautiverio de Esmeralda: ella sufre de un amor prohibido por su guardián, el sumo sacerdote Zagato, quien también la ama y no está dispuesto a dejar que ella sacrifique su vida por un mundo que bien podría valerse por sí mismo. El trágico propósito de las Guerreras Mágicas en la historia de Céfiro es nada menos y nada más que el de la destrucción del pilar que por cualquiera que sea la razón, ha sufrido una irregularidad que le impide cumplir su función. Esto lo descubren nuestras heroínas cuando al final, curtidas por las batallas y convertidas en amigas destruyen a Zagato sólo para descubrir que su verdadero enemigo es una mujer furiosa por el asesinato de su amante.

Al principio de la terrible batalla final, ninguna de ellas desea herir a la Princesa, pero se muestra como una rival tan terrible que no les queda más remedio que concederle el único deseo egoísta de su vida: reunirla con su amado.

Marina, Lucy y Anaís en sus trajes completos como Guerreras Mágicas

Las chicas han de regresar a Tokio con sus corazones llenos de remordimientos. De esta traumática experiencia nace del corazón atormentado de Lucy una sombra que volverá a torturarla en la segunda temporada de la serie, en la que las tres muchachas regresarán a un Céfiro casi destruido por la ausencia de un Pilar y además amenazado por la invasión de tres planetas vecinos. En la segunda vuelta las tres amigas han de revisar sus verdaderos motivos para pelear, y sanar con ello sus heridas. Las tres tienen sus roces con el amor, el autosacrificio y el cumplimiento de promesas formuladas en el núcleo de su forzada hermandad.

Cuando miré la serie hace muchos años admiré todos los aspectos visuales, Lucy, Marina y Anaís están diseñadas de acuerdo al rol que tomarán de acuerdo a sus poderes y el elemento que representan. El poder de Lucy es el fuego, su cabello pareciera estar en llamas, su uniforme es rojo y su armadura también, su temperamento es explosivo y cálido a la vez, sus poderes mágicos son de ataque. Anaís maneja el viento, su cabello corto luce ondas como remolinos de aire, su uniforme es verde, sugiriendo la frescura de la brisa, su armadura luce el mismo tono, sus poderes mágicos son un balance de defensa y ataque. Además es la más racional de las tres, es una intelectual cuyos procesos mentales recuerdan la sutileza y la velocidad del viento. Y tenemos a Marina, su elemento es el agua, sus ojos son zarcos, su cabello azul es largo, fluye como el agua con sus movimientos, su uniforme y armadura lucen del color del océano. Sus poderes son sobre todo de ataque. El carácter de Marina es acomodaticio cuando no le queda más remedio, en eso se parece al agua, que toma la forma del envase que la contiene. De las tres guerreras, es la que más evoluciona, pasa de ser la hija única mimada de una familia rica a aprender a mirar a los demás y descubre dentro de ella una inagotable fuente de compasión.

Marina, Lucy y Anaís se abrazan en el capítulo final de la serie, logran volver en paz con ellas mismas.

La historia tiene un final muy distinto en el manga del que tiene en el anime. Además hay un OVA (Original Video Animation) que dura 90 minutos y cuenta una historia completamente diferente con los mismos personajes, véanla si pueden, luego de que le echen un ojo a la serie, que tiene sólo 49 episodios.

Esta fue la serie que le habló a mi faceta escapista de la realidad en mi adolescencia, ahora no sé qué haría si me invocaran a otro mundo.

Tendré que volver a la Torre de Tokio.

 


Hendrickje Stoffels, otra inmortal

“Variability is one of the virtues of a woman.  It avoids the crude requirement of polygamy.  So long as you have one good wife you are sure to have a spiritual harem.”

-G.K. Chesterton

Me pregunto si cuando Hendrickje Stoffels llegó a trabajar de sirvienta a la casa de Rembrandt Van Rijn se imaginó que se convertiría en la amante del pintor viudo que le llevaba más de 20 años.

No sé cómo empezó la relación entre estos dos, pero estoy bien segura que la chica de veinte años no pudo dejar de conmoverse con la obra del maestro y cuando despertó del ensueño ya estaba enamorada del hombre que la inmortalizaría en varias de sus obras, en algunas la retrató como ella misma, en otras la usó como modelo.

Hendrickje en el baño, por Rembrandt

Esta es otra de mis pinturas favoritas de todos los tiempos, en ella puedo presentir el deseo que le despertaba la mujer que llegó un buen día a trabajar en su casa sin saber que también aliviaría su soledad y le proveería un remanso espiritual. Miramos a Hendrickje desde el punto de vista de Rembrandt, con los ojos del hombre que ya la había poseído, la observa en medio de esta atmósfera de calmo erotismo, la chica se levanta los faldones de la camisa con una dulce sonrisa en los labios, el claroscuro no nos decepciona, sigue como un velo guardando el misterio.

No nos atrevemos a asegurarlo, pero tenemos una fuerte corazonada aquí en la redacción de que Hendrickje también posó para esta obra:

Betsabé en el baño

Rembrandt nunca se casó con Hendrickje, hacerlo lo hubiera privado de la herencia de su fallecida esposa Saskia van Uylenburg, con la que a duras penas aliviaba sus considerables deudas. Cuando en 1654, la criada convertida en amante resultó embarazada, tuvo que comparecer ante el consejo de la Iglesia por “vivir en el pecado” con el pintor. Las palabras con las que Hendrickje respondió a los cargos nos han hecho admirarla y también nos hacen ver que en ella había más facetas que la de la sensual y trémula modelo del artista: “Admito que he cometido los actos de una prostituta con Rembrandt, el pintor”.

Hendrickje tuvo a su hija Cornelia en Octubre de 1654, y cuando el Gremio de pintores de San Lucas le prohibió al maestro vender sus pinturas, ella y Titus (hijo de Rembrandt con su fallecida esposa) se asociaron y comenzaron a reunir las pinturas del maestro.

Hendrickje como Hendrickje, por su amado Rembrandt

Hendrickje murió en 1663 cuando la plaga azotó Amsterdam. Rembrandt la siguió seis años después.


Bill died…

….so he did. He was a little lizard that lived in my flat. One Sunday morning i noticed it making a mad dash from my bathroom to my kitchen, its long tail swinging around. I was amazed and delighted because i had not seen one in a long time. I managed to tenderly grab it and watched carefully at his marvelous details. Then i released him, thinking i would hardly see it again.

I saw him once more in the living room and the next time i saw him he was dead. His tiny corpse all dried and shriveled. His eyes sunken and his skin stuck to his fragile, hair thin ribs. I buried him under one of my plants. I still wonder why he died.

This is the second Bill i bury, the first one being my beloved schnauzer.

Hugs to all,

d.

El taxi emplumado del puerco

Este marrano tiene mucha flojera de llegar a su destino. Por fortuna su amigo pájaro tiene la fuerza y las ganas para llevarlo a donde sea que lo estén esperando. Es un boceto que he dejado momentáneamente a medias en placa de zinc.