Un Ave Canta en el Cuarto Piso

A quién Trajiste

Lavinia toca la puerta de Klodia, ésta abre calzando los zapatos de Lavinia. Klodia no repara en la expresión de su visitante, mas bien presiente a la otra mujer al final del vestido de Lavinia. Sabe que fué ella quién la tiró del techo. Es la primera vez que alguien que no quiere una Emociontomía la visita. Y es la primera vez que Lavinia visita una casa que no tiene fantasmas. Grafito sobre tela.

Efectos Secundarios de la Sopita Fea

Después de beber un poco de la Sopita Fea, Lavinia se deja caer en el sillón de Klodia, sintiéndose totalmente extraña. El mundo se ha convertido en una mancha borrosa, siente que algo jala la parte posterior de su vestido, como si alguien intentara llevársela a rastras. Aguatinta, aguafuerte, touche.

Despedida en el Barrio de Los Números Maestros

Lavinia y Klodia se despiden, las dos se han librado de pesadas cargas, han obtenido nuevos zapatos y hecho una amiga. Grafito sobre tela.

Al Cuarto Piso Por Favor

Lavina toma el elevador del edificio de Klodia. El gordo elevadorista sabe que se dirige al cuarto piso. Lavinia tiene cara de necesitar una emociontomia, pero sólo quiere sus zapatos de regreso. Grafito y punta de plata sobre tela.

Comadres

Lavinia y Klodia se ven seguido para seguir lo que empezaron cuando caminaron por un momento en los zapatos de la otra. Acuarela y tinta sobre papel.

Cartografía Secreta

Lavinia le lee la mano a Klodia, pensando que nunca había visto una palma como esa. La culpa de Klodia por haber matado accidentalmente a un paciente es una línea profunda que casi se parte la palma en dos. Lavinia la recorre con un dedo largo, animándola a hablar de eso. Klodia vacia su corazón con Lavinia. Nadie jamás había hecho eso por ella. Grafito y punta de plata sobre tela.

Un Ave Canta en el 4to. Piso

Lavina sigue el rastro de Klodia hasta encontrar su edificio, curiosamente combado en un arco, como si fuera un anciano encorvado. Sabe que es el lugar porque alcanza a ver a la mujer en su balcón, calzándose sus tacones robados. Tinta y acuarela sobre papel.

 

Rapto de la Chancla de Horcapollo

Klodia se introduce a escondidas en la casa de Lavinia, preguntándose que habrá sido de la cantante de azotea que tanto le encanta. A la luz de la luna observa unas plácidas sandalias. Sus pies aprisionados en sus tacones de aguja le duelen mucho, así que casi sin pensarlo, toma las sandalias dejando ahí su atroz calzado. Grafito y punta de plata sobre tela.

Lavinia

Lavinia solía cantar dentro de un viejo teatro. Hasta que se percató que su audiencia consistía de puros fantasmas. Ahora, con su voz de sirena, trata de hechizar a una audiencia que nunca ve desde los tejados. Hasta que sufre una caía, se lastima un pie y conoce a Klodia. Aguafuerte.

La Muñeca en el Bolsillo o Me lo Dijo un Pajarito

Lavinia, una mujer que solía ser un fantasma, gusta de sentir a la gente ahora que puede hacerlo a través de su propia piel. Ha aprendido a leer la mano y ofrece sus servicios algunas veces. Se sienta escuchando a la voz de su intuición, completamente inconsciente de que otra mujer crece dentro de su psique. Grafito y punta de plata sobre tela.

La del Pie y Alma Partidos

Lavinia perdió pie mientras cantaba en el tejado. Ahora no le queda sino matar el tiempo fumando en su silla de ruedas. Grafito sobre papel.

Klodia

Klodia es una psicóloga inusual. Ella realiza emociontomías. O sea que extirpa sentimientos mediante complejas técnicas quirúrgicas. Conoce el corazón humano a la perfección. Su tragedia es que no pude usar su arte para sanarse a sí misma. Aguafuerte.

Espesando la Sopita Fea

Klodia ve inmediatamente a la otra mujer creciendo en Lavinia. Debe lograr que la reconozca para que comprenda su naturaleza y pueda confrontarla. Le propone a Lavinia cocinar una sopa. Una sopa que expanderá su percepción. Lavinia no sabe los efectos de la sopa, ella sólo tiene hambre. Pero la sopa bulle y no tiene buen aspecto. Decide que confiará en su nueva amiga. Grafito y punta de plata sobre tela.

Eras Tú

Lavinia mira finalmente a la otra mujer. La otra mujer que causó su caída del tejado. Reconoce en ella sus miedos, su complejos, su sombra. Klodia observa el entendimiento iluminar los ojos de su amiga. Entonces blande su cuchillo y las separa. Grafito y punta de plata sobre tela.