Nadir

Los Siete que Iluminan

Nadir conoce a otros seis chicos como él, todos de cabellos chinos y túnicas negras. Tal vez ellos tampoco querían pensar más en las posibilidades negras. Y ahora con la luz que brilla sobre sus cabezas guían a buen puerto a los barcos que amenazan con estrellarse en la costa de El Lado Equivocado de la Ciudad. Tinta sobre papel.

Casa

Nadir ve a lo lejos seis luces fluctuantes. Se dirige hacia ellas por entre las suaves dunas, su túnica negra ondeando al viento. Vuelve la cabeza una vez más y ve que Cenit ha ido a despedirlo, la niña levanta su pequeña mano en un adiós para su hermano. Tinta sobre papel.

La Nueva Barajadora de Destinos

Nadir se topa con Errut Trastabire, la nueva barajadora de destinos en la entrada al Mar. Esta mujer de pulgar ígneo estampa nuevas líneas en su mano. Ahora eligió un camino distinto, igual que ella lo hizo en su momento. Tinta y acuarela sobre papel.

De viaje con el Viejo

Nadir decide ir al Mar. Su padre está furioso. Nadir no sabe de dónde está sacando el valor, pero ya no se le ocurren las posibilidades negras de la ciudad. Sale a la calle y ahí está el viejo. A la ciudad no parece sucederle nada malo porque un muchacho busque el Gran Mar. Tinta sobre papel.

La Diferencia

La familia de Nadir comienza a sospechar que algo no está bien. El chico trae una luz extraña sobre su cabeza. Cenit no se siente bien sabiendo que la están dejando ganar y lo señala. Los padres, enojados al principio, preocupados después, se preguntan qué hicieron mal. Grafito sobre papel.

El Ritual de la Mesa

El Ritual de la Mesa lo hacían una vez al mes, cuando el rojo cántaro del vientre de su madre se vaciaba. Su padre, el tiempo lineal, su hermana, la conciencia blanca, él, la negra. Habían de mantener el blanco y el negro lo más equilibrados dentro de la Mesa, o algo podría suceder en la ciudad. Nadir no podía concentrarse en todo lo que podía ir mal para que su hermana lo contrarestara, y el blanco ganaba terreno. Por debajo de la mesa, Nadir comenzó a creer que podía ser algo más que lo que su familia le dictaba. Grafito sobre papel.

La Llamada del Viejo del Mar

Nadir escucha un sonido extraño a su espalda y ve al viejo. Un tipo de luengas barbas blancas con una flama en la mano. Detrás de él: el mar. El Gran Mar del que sólo ha escuchado cuentos. ¡Cómo le gustaría conocerlo! Antes de asumir su lugar dentro de la familia. Grafito sobre papel.

El Cuaternario de la Calle Perlanke

Para el retrato familiar, Nadir hubiera preferido quedarse en casa, pero no había como zafarse. Del equilibrio dentro de su familia dependían muchas cosas en El Lado Equivocado de la Ciudad. Grafito sobre papel.

Cuatro Son Uno

Nadir y su familia regresan de ir al mandado. Él tiene 13 años y como todo hombre su edad, siente que no encaja en ninguna parte. Su hermanita Cenit lo idolatra, aunque no podrían ser más distintos. Grafito sobre papel.